CICATRICES
Nace de los errores, de las caídas y de todo lo que nos tocó atravesar para seguir en pie.
No hablamos del error como fracaso, sino como proceso.
De lo que queda después de levantarse una y otra vez.
Esa idea vive en las prendas.
Los cortes, las costuras visibles y los acabados desgastados no están ahí por estética, sino para representar esas marcas que el tiempo deja y que no se borran.
Son huellas de movimiento, de desgaste real, de camino recorrido.
Nada está pensado para verse perfecto.
Cada pieza muestra proceso, no fachada.
Cicatrices no es una colección para esconder marcas.
Es una forma de llevarlas puestas.